Ajeno al paso del tiempo, el saxofonista parecía interpretar, mimetizándose con el paisaje, una melancólica melodía exclusivamente compuesta desde y para sus adentros.
Upper Abey Street, Dublín.
Agosto 26, 2007
Ajeno al paso del tiempo, el saxofonista parecía interpretar, mimetizándose con el paisaje, una melancólica melodía exclusivamente compuesta desde y para sus adentros.
Upper Abey Street, Dublín.
Agosto 26, 2007 at 8:51 pm
¿Tomas tú las fotos?
Me gusta el ritmo que le estás impregnando a este nuevo blog, aunque no sé si llamarlo ritmo; yo me entiendo.
Desde siempre me ha gustado la fotografía, el dibujo, en realidad, casi cualquier arte. Y últimamente me he dispuesto a innovar y hacer fotos con la digital, al mundo, a la calle, a amaneceres, a un cubo de basura. A cualquier cosa que me inspire. Y claro, buscarle su estilo propio, algo que diga algo, metáforas: qué se yo. Pero se me ha estropeado el cargador de batería de la cámara, así que tendré que esperar…
Y además mi cámara no es gran cosa. Estoy pensando hacerme para el año que viene con una buena. ¿Cuál usas tú, si es que son tuyas?
Agosto 27, 2007 at 11:44 am
Pues las fotos son mías sí. Las tomo con una Fujifilm FinePix A700, aprovechando que me la regalaron hace un tiempo. Sinceramente, desconozco si es la más adecuada para hacer las fotos que hago dado que no soy más que un intruso en el mundo de la fotografía, campo que siempre he desconocido, pero es algo que siempre me ha apasionado y por lo tanto he ejercido siempre de fotógrafo espontáneo. Incluso cuando ni siquiera tenía cámara, a veces me compraba uno de esos artefactos cutre-prehistóricos de usar y tirar y disparaba a todo lo que se me pusiera a tiro. Y por lo que veo nos parecemos bastante porque yo también he disparado a bastantes cubos de basura
Así que da igual qué cámara tengas o que no seas un malabarista haciendo fotos. Tampoco lo necesitas. Lo único indispensable para hacer una buena fotografía es estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. Y, sobre todo, tener la capacidad para saber percibirlo, pues hay infinitas instantáneas que jamás serán realizadas sólo por que la gente no ha sido capaz de fijarse en lo que estaba aconteciendo a su alrededor.